La pandemia no impide la evolución al alza de la producción ecológica en Castilla y León

La agricultura ecológica no ha detenido su escalada durante el año del coronavirus y el número de solicitudes para operar dentro de esta forma de trabajo ha seguido creciendo. A falta de cifras oficiales, merece la pena recordar que hace justo un año Castilla y León alcanzaba las 59.783 hectáreas certificadas, con un incremento del 18%.

Zamora y Valladolid, con 14.470 y 12.175 hectáreas, se mantenían como las provincias con mayor superficie certificada. Por cultivos, Zamora lidera la mayor superficie dedicada a cereales (3.814 hectáreas), Valladolid concentra la mayor superficie de viñedo (3.610 hectáreas), Salamanca destaca por la superficie dedicada a olivo (109 hectáreas), Soria lidera la superficie de aromáticas y medicinales (109 hectáreas), Burgos posee la mayor superficie de pastos (2.737 hectáreas) y Ávila concentra la mayor de tubérculos (49 hectáreas).

Al mismo tiempo, el número de explotaciones ganaderas ecológicas aumentaba hasta las 134, creciendo un 25% con respecto al año anterior y las instalaciones dedicadas a la transformación de productos ecológicos alcanzaban las 351, con un aumento de casi el 16% .

¿Cómo afecta la pandemia a estas producciones?

Como siempre, una de las claves está en la demanda y desde la compañía Certis se apunta que la pandemia no ha frenado la tendencia al alza en el consumo de estos productos. Ello se atribuye a la concienciación social, pero sobre todo “a las medidas del Pacto Verde Europeo que está impulsando este cambio de modelo”. “Es un camino que no tendrá vuelta atrás; la conciencia verde ha venido para quedarse. Ahora solo queda mejorar el retorno hacia el productor”, recalcan.

Leer más

Los comentarios están cerrados.