La humedad arruina la alfalfa segada que debía secarse al sol

La temporada de lluvias que parece no tener fin está beneficiando al cultivo de la alfalfa, aunque ha perjudicado a aquellos agricultores que optan por dejar el producto en el suelo en espera de que alcance el grado óptimo de humedad.

Así lo apunta Armando Caballero, responsable de Herbáceos de Urcacyl, quien señala que quienes tras el primer corte dejaron la alfalfa para que se secara al sol lo tienen “muy difícil” y en algunos casos la recogerán para tirarla, antes de dar el segundo corte.

Los que han acertado han sido los agricultores que han optado por proteger a la alfalfa recogida flejando en plástico los paquetes, “un sistema que en teoría permite conservar la proteína”.

Lo que sí parece asegurado este año es una buena producción de paja, en cantidades similares a 2016.

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